lunes, 27 de julio de 2015

El inquilino moroso de Palacio


Un trabajador de palacio de gobierno es denunciado por apropiarse de una vivienda y hasta de golpear a una mujer. Según denuncias, dicho funcionario utiliza vehículos de palacio para asuntos personales.

En palacio de gobierno hay un hombre al que no precisamente le gustan los modales palaciegos. En este reportaje, conozca al protagonista de esta historia a quien se acusa de ocupar abusivamente las propiedades que habita y de incluso, hacer lo que quiere con varios vehículos del mismo Despacho Presidencial.

Se trata del funcionario llamado Max Alberto Chunga Medrano y está acusado de querer apropiarse de una casa de tres piso en el Rímac.

Jorge Nakata Shinzato, es un peruano de origen japonés, que a sus 64 años, dice estar viviendo su peor pesadilla y es que, no puede disfrutar de la casa que compró y construyó poco a poco en esta quinta en el Rímac, pues asegura que su inquilino, Max Chunga Medrano, prácticamente se la está arrebatando.

Cuenta que en 1992, comenzó a remodelarla, cuatro años después, a base de mucho esfuerzo terminó de levantar los tres pisos de su casa soñado, pero como él y su familia continuaban en Japón, decidieron alquilarla. Con los dos primeros inquilinos no tuvieron problemas, hasta que a principios del 2013, conoció a Max Chunga y a su esposa Mirtha Galarreta.

En un primer contrato de alquiler por seis meses con Chunga, Nakata cuenta que todo transcurrió tranquilamente.

Para este entonces, Nakata ya había regresado de Japón después de 26 años de arduo trabajo. Pretendía  vivir de sus rentas, pero en mayo del 2014, según él, cuando estaba a punto de concluir el año de contrato con Chunga, éste no le pagó completo el alquiler, aduciendo que estaba haciendo arreglos a la propia.

Cuenta Nakata que  no dudó de la palabra de su inquilino. Al mes siguiente, es decir en junio del 2014, la situación se repitió, entonces Nakata les preguntó si volverían a renovar contrato a lo que la  esposa de Chunga, respondió que le iban a devolver la casa porque no tenían intención de quedarse ahí.

Pero en julio del 2014, cuando se venció el contrato, la historia fue otra.

"A mi apoderada le mandó una carta en la que le decía que cómo alquilo una casa que no era de mi propiedad y por lo tanto o le devolvía la plata que había pagado o me denunciaba penalmente. ¿Y por qué decía que no era su propiedad? Porque la casa al principio está
escrito como departamento o, ellos nos contestan como interior o y el contrato dice letra o, pero no implica que sea la misma casa”, según cuenta Nakata.

Con esa excusa Max Chunga y su familia viven hace doce meses – desde julio del 2014 – prácticamente gratis y encima, han metido en tremendo proceso judicial a Jorge Nakata, quien ahora debe demostrar que esta casa es suya.

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