sábado, 6 de febrero de 2016

Ángela Villón, trabajadora sexual: "Los políticos han hecho del Congreso un burdel”

“Decidimos hablar de política cansadas de estar sensibilizando a las autoridades y cuando venía el cambio de gobierno, nos tocaba gente más conservadora y mediocre”, dice la candidata.

Ángela Villón empezó en el trabajo sexual a los 16 años. Lo dejó durante 30 años y se dedicó a ser activista por los derechos de las trabajadoras sexuales. Hace un año volvió a ejercer el viejo oficio y a sus 51 años postula al Congreso por el Frente Amplio. No quiere compasión ni rechazo. Pide respeto y justicia.

¿Qué opina de la política?
La política es sucia, frustrante. Nuestros políticos han dejado pésimo la política, han hecho del Congreso un burdel, en el sentido de que se han vendido al mejor postor. Yo vendo servicio sexual, pero ellos se han vendido por completo, ‘enteritos’. Mi hijo me decía: “No te metas en política porque te van a hacer leña” y no han podido porque ninguno ha salido a encararme cuando les digo que se venden y que han hecho del Congreso un burdel. Sí pues, hay que ser valiente para meterse en política.

¿Entonces, por qué entra a la política?
No nos queda otra. Nosotras tocamos puertas, año tras año, para ser escuchadas. Solo son discursos, porque una vez que están adentro, sopesan sus acciones. Dicen “no me meto con ellas porque las papas queman”. Piensan en función de su próxima postulación. Se creen eternos. Tenemos que ser autoridad para poder hacer cosas.

[Del prostíbulo al Congreso: Conoce a la trabajadora sexual que busca ser parlamentaria en 2016]

¿Qué propone?
Trabajar la agenda de derechos humanos, que en el Perú ha avanzado tan poco. Se está dejando que se desborden las cosas: la corrupción, la delincuencia. Hay gente que se cree con derecho a agredirte y hasta matarte porque aún siguen entre nosotros el machismo, la homofobia. Tampoco se han dado espacios de desarrollo a las mujeres para empoderarnos desde las bases, desde nuestra educación.

¿Qué hará por las trabajadoras sexuales?
Somos una población muy vulnerable. Violentadas por el mismo Estado, desde la institución policial, que es donde vemos que está metida la corrupción. Igual pasa en los municipios y el Poder Judicial, pues quedan impunes las violaciones de derechos que sufrimos. Estamos invisibilizadas, porque a nosotras también nos matan, pero no salimos en los informes de feminicidio. Necesitamos que este trabajo se reconozca, que haya un reordenamiento, crear mecanismos para una feliz convivencia, humanizar a la gente y hacerla sentir que todos tenemos derecho a tener una vida sin violencia, sin estigmas ni discriminación. El hecho de que sea una trabajadora sexual no significa que no sea un ser humano.

Lamentablemente, está la asociación prostitución-robos-drogadicción, por el entorno que se desarrolla mayoritariamente el trabajo sexual. 
Eso se ha generado porque el trabajo sexual no está reconocido, pero tampoco es un delito. Solo se han creado ordenanzas que criminalizan a la trabajadora sexual y al mismo trabajo sexual. Lo que propongo son zonas de trabajo seguras, porque se ha formado un mercado negro; alrededor nuestro se tejen la venta de drogas y el pandillaje, y la Policía lo único que hace es cobrar cupos, reprimir a la trabajadora sexual. Debemos tener horarios, estar empadronadas. También podrían implementarse sex shops, carpas informativas con campañas de prevención. Este planteamiento se da con éxito en otros países.

¿Qué es ser trabajadora sexual?
Utilizamos el sexo como otras personas utilizan alguna parte de su cuerpo. No vendemos nuestro cuerpo, no estoy amputada ni mis ideales tienen precio. No me vengan a decir que optamos por lo más fácil, opté por un trabajo y punto. Me siento bien siendo trabajadora sexual. Cuando vas a un burdel ves que en la puerta dice: “Rocío, cariñosa, trato de pareja, tengo paciencia”. Eso no lo va decir una víctima sino una mujer empoderada, que ama su trabajo.

¿Ayudan a las personas?
De hecho. Necesitamos que la gente entienda y deje de atacarnos porque eso genera que más personas asuman que pueden vulnerar nuestros derechos y violentarnos. Por eso nosotras estamos dando la cara y poniendo de conocimiento la realidad que vivimos, y que no somos ese monstruo que piensan, ni que somos un fenómeno social porque alguien vino y nos violó de chicas, o porque no tuvimos cariño en nuestro hogar.

¿Qué son?
Personas comunes y corrientes que venimos de hogares al fin y al cabo, al margen si son disfuncionales o cuanto término han inventado. Lo que pasa es que la gente no reconoce los diferentes modelos de familia y solo piensa que el único hogar es papá, mamá e hijo. Tengo cuatro hijos y he tenido que ser papá y mamá, y no por eso hemos dejado de ser familia. Tampoco vengo a imponer un estilo de vida ni apología de la prostitución. Hay un estudio que dice que cada 30 años van cambiando las actitudes de los pueblos, entonces empecemos a generar esos cambios. Los políticos tienen que entender que jamás van a poder sacar una estrategia efectiva si no trabajan con los afectados, porque al final terminan haciendo daño.

¿Se considera de izquierda?
Por supuesto. Decidimos hablar de política cansadas de estar sensibilizando a las autoridades y cuando venía el cambio de gobierno, nos tocaba gente más conservadora y mediocre.

Entonces, votó por Humala.
No. No voto o voto viciado. No me siento identificada. No me sonó bien lo de la gran transformación. Fue la gran estafa.

¿Qué opina de Susana Villarán, que ahora val a lado de Urresti?
¿Te das cuenta lo que es la ambición? Yo la conocí mucho antes de ser alcaldesa y para mí era una persona maravillosa y admirable. Y ahora se me cayó.

¿No teme que pase lo mismo con el Frente Amplio?
Estoy convencida de que no. Verónika Mendoza es la persona idónea.

¿Por quién votará en segunda vuelta?
Estamos convencidas de que Verónika Mendoza ganará.

Pero todo indica que no será así.
Entonces, será como toda la vida que nunca voto. Pagaré mi multa.

AUTOFICHA
■ “Hice la primera organización de trabajadoras sexuales en el Perú que se llama Miluska Vida y Dignidad. Organizaciones internacionales se fijaron en mí y me ofrecieron becas de estudio en otros países”.

■ “Estudié empoderamiento, liderazgo, incidencia política, manejo de medios de comunicación, tratados internacionales, leyes. También soy consultora internacional”.

■ “Empecé en política con Tierra y Libertad de Marco Arana. Ahora postulo al Congreso con el número 19. El trabajo sexual atiende una necesidad humana. Las trabajadoras sexuales no somos un mal necesario”.

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