jueves, 25 de febrero de 2016

Julio Rata de Laboratorio



Desde su nacimiento advertido por el ex candidato presidencial Ricardo Belmont Casinelli, que el partido Todos por el Perú habría sido creado en los laboratorios de su primo Fernando Belmont Anderson, uno de los  más millonarios del país, dueños de las empresas Unique y Yanbal.

Seguido del periplo a los Estados Unidos del candidato Julio Guzmán a entrevistarse con la comunidad judía, con la finalidad de hacer contactos que den soporte a su candidatura.
Entregables de esta acción pudo verse cuando una docena de medios internacionales afines a empresarios judíos del mundo  lanzaban una bola hacia el Perú ‘los plagios de Acuña’, que luego la prensa conservadora limeña le daría un sin número de rebotes.

Y luego de vivir tres semanas de un ‘falso suspenso novelero’ al parecer orquestado por el mismo sistema electoral, con una artimaña de denuncia al partido que ‘objetaba el incumplimiento de tal o cual norma’, manteniendo en ‘vilo’ la inscripción de Todos por el Perú, idas y venidas, pero que cual novela mexicana le dieron final feliz,  aceptando la inscripción de Julio Guzmán.

Estos tres episodios son finamente tejidos en un grupo de no más de un puñado de personas con poder para crear de la nada un producto,  captar voto virtual,  aquilatarlo, para luego ponerlo a andar en la liga de mayores en la recta final de la campaña electoral que vive el Perú, opacando opciones realmente consistentes que sí vienen desde abajo, desde el Perú profundo. [Objetivo hacerse del Perú y sus inmensos recursos naturales para ponerlos en bandeja como lo dice él mismo en una entrevista].
Para los estudiosos del marketing, estrategias  políticas, de guerra o comerciales, este suceso de tan solo 3 meses, constituye como el mejor material para Casos de Estudio en estas ramas.  Esta es la cátedra de cómo un producto adquiera las características que se atribuyen al único roedor capaz de sobre vivir hecatombes, la rata, que en su analogía del diccionario latinoamericano, alude a un tipo vivaz, sabido, traicionero que engaña o se burla de otros para sacar provecho propio.
El pueblo peruano no puede ser tomado como un objeto a merced de unos titiriteros con poder, al cual aplicarle estas jugadas de ajedrez. El Perú se merece líderes de carne y hueso, que emanen de la sociedad; mas no ficciones salidos de laboratorios.

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